El martes, el Kremlin anunció la prohibición de 81 medios de comunicación europeos, entre ellos Agence France-Presse y Politico, en represalia por la reciente prohibición de la Unión Europea a varios medios rusos. Esta medida subraya la escalada de tensiones entre Rusia y la UE en torno al control de los medios de comunicación y la libertad de información.
A principios de mayo, el Consejo de la Unión Europea suspendió la distribución de Voice of Europe, RIA Novosti, Izvestia y Rossiyskaya Gazeta, acusándolos de difundir y apoyar la propaganda rusa y la guerra de agresión contra Ucrania.
En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso publicó una lista de medios de comunicación prohibidos de 25 Estados miembros de la UE, acusándolos de «difundir sistemáticamente información falsa sobre el avance» de la invasión rusa de Ucrania. Entre las entidades bloqueadas figuran destacadas empresas de televisión y radio, periódicos, revistas y medios en línea, como los alemanes Der Spiegel y Frankfurter Allgemeine Zeitung, los franceses Le Monde y Libération, los españoles El País y El Mundo, y los italianos La Stampa y La Repubblica, entre otros.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso defendió la medida como una contramedida necesaria contra lo que calificó de acoso por motivos políticos a periodistas rusos en la UE. El Ministerio declaró que estudiaría la posibilidad de levantar la prohibición si la UE eliminaba sus restricciones a los medios de comunicación rusos. Vyacheslav Volodin, Presidente de la Duma, declaró que las acciones de la UE habían demostrado que Occidente se niega a aceptar cualquier punto de vista alternativo y «no tolera» la libertad de expresión, a pesar de parecer defenderla públicamente.
El actual conflicto mediático ha tenido importantes repercusiones para los periodistas. Este anuncio se produce cuando el periodista estadounidense Evan Gershkovich se enfrenta a un juicio en Rusia por cargos de espionaje, lo que pone de relieve los crecientes riesgos que corren los periodistas extranjeros en el país desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022. La UE ha prohibido medios controlados por el Estado como Russia Today (RT) y Sputnik, mientras que las autoridades rusas han expulsado a numerosos periodistas extranjeros revocándoles sus acreditaciones o denegándoles la renovación de visados. Los medios de comunicación occidentales también han ido retirando personal de Rusia debido a las estrictas leyes que penalizan la difusión de información que desacredite a las fuerzas armadas.