Corresponsal de Al-Arabiya muere en un atentado con coche bomba en Yemen

La cadena de televisión saudí Al-Arabiya perdió a uno de sus corresponsales tras el asesinato del periodista Mohammed Aydah en lo que se presume fue un ataque selectivo en Yemen, lo que pone de relieve las mortales condiciones en las que los periodistas continúan trabajando en el país.

Aydah fue asesinado el 24 de junio en la ciudad portuaria sureña de Al-Mukalla, ubicada en el gobernato oriental yemení de Hadramout, cuando un artefacto explosivo oculto bajo el asiento del conductor de su vehículo detonó. Aunque ningún grupo ha reivindicado la responsabilidad del ataque, las autoridades de seguridad locales habrían advertido al periodista que su vida corría peligro, sin especificar más detalles.

Las circunstancias que rodean la explosión, sumadas a las amenazas previas contra Aydah, han generado serias preocupaciones de que el ataque haya sido un asesinato deliberado vinculado a su labor periodística. Años atrás, en 2018, Aydah escapó por poco de ser detenido cuando era perseguido por combatientes hutíes armados mientras realizaba coberturas en la capital yemení, Saná.

Según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), el asesinato refleja los peligros persistentes que enfrentan los profesionales de los medios de comunicación que trabajan en Yemen, donde los periodistas siguen siendo objeto de ataques por parte de grupos armados y actores políticos en medio de años de conflicto e inestabilidad. El CPJ ha instado al gobierno yemení internacionalmente reconocido a lanzar una investigación inmediata, transparente e independiente para identificar y procesar a los responsables.

Yemen sigue siendo uno de los entornos más peligrosos del mundo para los periodistas. Desde 2024, decenas de trabajadores de los medios de comunicación han sido presuntamente asesinados en ataques perpetrados por diferentes partes del conflicto, incluidas las fuerzas israelíes, los militantes hutíes y Al-Qaeda en la Península Arábiga. El fragmentado panorama político y la violencia continua han creado un entorno en el que los crímenes contra periodistas frecuentemente quedan impunes.

Los riesgos van más allá de los asesinatos selectivos. En un caso aparte, el periodista Salah al-Din Ali al-Ruhani fue presuntamente detenido por las autoridades hutíes en Saná hace aproximadamente tres meses. Según el Sindicato de Periodistas Yemeníes, miembros armados de los hutíes allanaron su domicilio, lo interrogaron y lo trasladaron a un centro de detención no revelado, donde permanece recluido sin cargos formales ni procedimientos legales conocidos públicamente.

En Free Press Alliance, condenamos enérgicamente el asesinato de Mohammed Aydah y la persecución continuada de periodistas en todo Yemen. El ataque deliberado, la detención y la intimidación de profesionales de los medios de comunicación son graves violaciones de la libertad de prensa y de las normas internacionales de derechos humanos. Hacemos un llamado a las autoridades yemeníes y a todas las partes del conflicto para que garanticen investigaciones independientes sobre los ataques contra periodistas, aseguren la liberación inmediata de quienes se encuentran detenidos arbitrariamente y garanticen que los miembros de la prensa puedan llevar a cabo su labor con seguridad y sin temor a la violencia ni a las represalias.

Multiply our Impact: