Los ciudadanos solo pueden participar en la vida pública, votando, presentándose a un cargo o exigiendo respuestas a los funcionarios, si saben lo que está ocurriendo. Una prensa libre proporciona ese conocimiento. Las pruebas muestran que, donde existe un periodismo independiente, la participación aumenta, y donde la libertad de prensa se erosiona, el fundamento de la participación se debilita con ella.
Prensa libre, mayor participación
Un estudio sobre los periódicos de EE. UU. de 1869 a 2004 en la American Economic Review concluyó que un periódico adicional elevaba la participación en las elecciones presidenciales y legislativas en torno a 0,3 puntos porcentuales, sobre todo a través del primer periódico de un mercado. Una investigación sobre municipios italianos halló un efecto similar: un nuevo periódico local elevó la participación en las elecciones municipales en 0,45 puntos.
También ocurre a la inversa. Tras el cierre del Cincinnati Post en 2007, se presentaron menos candidatos a cargos locales, votó menos gente y los titulares tuvieron más probabilidades de ganar. Y en la India, Besley y Burgess descubrieron que los gobiernos estatales respondían más a la escasez de alimentos y a las inundaciones allí donde la circulación de periódicos era mayor. Los ciudadanos informados dan a los funcionarios una razón para actuar.
Cuando la libertad de prensa se erosiona
Hoy ese fundamento está bajo presión. El Índice RSF 2026 constató que más de la mitad de los países del mundo (52,2 %) se encuentran ahora en las categorías “difícil” o “muy grave”, frente al 13,7 % en 2002, y que el entorno legal para los periodistas se deteriora en más del 60 % de los Estados. El Informe sobre la Democracia 2026 de V-Dem concluye que la libertad de expresión es la dimensión de la democracia más afectada y que la censura de los medios es la táctica más habitual de los gobiernos que avanzan hacia el autoritarismo.
La violencia agrava esta situación. Según la UNESCO, el 85 % de los asesinatos de periodistas registrados desde 2006 siguen sin resolverse. Donde los ataques a los reporteros quedan impunes, hay menos motivos para perseguir historias arriesgadas, y los ciudadanos pierden la cobertura de los mismos asuntos sobre los que más necesitan actuar.
Qué significa esto
Una advertencia: estos estudios miden la presencia de medios de comunicación, no directamente los índices de libertad de prensa, y los efectos varían según el país y el entorno mediático. Pero la dirección es coherente entre países y siglos. Proteger a los periodistas no es solo una preocupación profesional; protege la información que los ciudadanos necesitan para participar en las decisiones que les afectan.
Fuentes
- RSF, Índice Mundial de la Libertad de Prensa 2026
- V-Dem Institute, Informe sobre la Democracia 2026
- Informe de la UNESCO sobre impunidad (2024), a través de Latin America Journalism Review
- Gentzkow, Shapiro y Sinkinson, American Economic Review (2011)
- Drago, Nannicini y Sobbrio, American Economic Journal: Applied Economics (2014)
- Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, resumen de investigación sobre el cierre del Cincinnati Post
- Besley y Burgess, “The Political Economy of Government Responsiveness” (2002)