La persecución contra el periodista José Rubén Zamora continúa. Detenido por primera vez en julio de 2022, tras denunciar irregularidades en el gobierno del expresidente de Guatemala, Alejandro Giammattei (2020-2024), Zamora ha enfrentado acusaciones que incluyen lavado de dinero y otros cargos penales. Su caso ha sido considerado por organismos nacionales e internacionales como un claro atentado contra la libertad de prensa.
Tras pasar más de 800 días en la cárcel, sufriendo maltratos, amenazas y un deterioro significativo en su salud, en octubre de 2024 se le concedió el arresto domiciliario. Esta medida representó un breve respiro para el fundador del diario elPeriódico y su familia, quienes temían por su bienestar físico y emocional.
Sin embargo, la esperanza se ha visto truncada. El juez penal Erick García ha ordenado su retorno a la cárcel judicial Mariscal Zavala, desatando una nueva ola de preocupación por su seguridad y por el derecho a una justicia imparcial. Ante esta decisión, Zamora ha declarado: «No aceptaré cargos por delitos que no he cometido y seguiré luchando desde prisión».
Zamora, reconocido con prestigiosos galardones como el Premio de la Fundación Gabo y el otorgado por el Rey de España, ha dedicado más de tres décadas a denunciar la corrupción en Guatemala. Su encarcelamiento ha sido condenado por organizaciones defensoras de la libertad de expresión y derechos humanos, que lo consideran un intento de silenciar el periodismo crítico en el país.
Desde Free Press Alliance rechazamos enérgicamente la decisión judicial y reafirmamos nuestro compromiso en la lucha por la libertad de prensa. Expresamos nuestra solidaridad con José Rubén Zamora y su familia, y exigimos que se respete su derecho a un proceso justo y transparente.