Las autoridades turcas han detenido a varios periodistas mientras dispersaban por la fuerza protestas organizadas por comunidades kurdas en ciudades como Şırnak, Estambul y Nusaybin. Las manifestaciones se produjeron tras nuevos enfrentamientos entre fuerzas del gobierno sirio y grupos kurdos en Siria. Al menos un periodista ha sido arrestado formalmente, mientras que otros permanecen detenidos o enfrentan una situación legal incierta.
En la provincia de Şırnak, la policía detuvo el 14 de enero a Nedim Oruç, reportero del medio en lengua kurda Ajansa Welat. El 17 de enero, un tribunal ordenó su detención preventiva acusado de difundir propaganda terrorista, según documentos judiciales e informaciones revisadas por el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). Oruç declaró ante las autoridades que se encontraba allí únicamente para cubrir la protesta en el ejercicio de su labor periodística.
“Es inaceptable que periodistas que cubren actos públicos en Turquía sean detenidos e impedidos de hacer su trabajo”, afirmó Özgür Öğret, representante del CPJ en Turquía. “Las autoridades deben liberar de inmediato a todos los periodistas detenidos, incluido Nedim Oruç. Cubrir protestas no es un delito, y los periodistas desempeñan un papel vital al informar al público”.
En el distrito de Nusaybin, en la provincia de Mardin, la policía disolvió una marcha en solidaridad con los kurdos sirios y detuvo a seis periodistas, según informaciones de prensa. El CPJ confirmó la identidad de tres de las personas detenidas: Pelşin Çetinkaya, de JINNEWS; Heval Önkol, de la Agencia de Noticias Mezopotamya; y Kesira Önel, copresidenta de la Asociación de Periodistas Dicle Fırat.
Por separado, en Estambul, las autoridades detuvieron el 19 de enero al periodista freelance francés Raphaël Boukandoura mientras cubría una manifestación organizada por el partido prokurdo DEM. Sus abogados informaron al CPJ de que fue trasladado al día siguiente a un centro de deportación, pese a residir en Turquía desde 2015 y contar con un permiso de trabajo válido. Boukandoura fue liberado el 21 de enero.
En Free Press Alliance condenamos la detención, el acoso y la criminalización de periodistas por cubrir protestas y acontecimientos políticos en Turquía. Atacar a reporteros por documentar manifestaciones públicas constituye una grave violación de las normas internacionales sobre libertad de expresión y del derecho del público a la información.
Las autoridades turcas deben liberar de inmediato a todos los periodistas detenidos por su labor informativa, retirar los cargos de motivación política y garantizar que los profesionales de la prensa puedan trabajar libremente, con seguridad y sin temor a represalias.