Guárdalo antes de que desaparezca: guía para periodistas sobre cómo preservar pruebas en línea

Una publicación se borra pocas horas después de haberse publicado. Una página del Gobierno se reescribe discretamente. Un vídeo que documenta abusos es eliminado por el sistema de moderación de una plataforma antes de que nadie lo haya descargado. Para los periodistas, cualquiera de estos casos puede significar perder las pruebas que respaldan un reportaje y la evidencia necesaria para defenderlo si es cuestionado.

Esta guía explica por qué desaparecen las pruebas en línea y presenta un flujo de trabajo práctico para capturarlas de forma que puedan verificarse más adelante. Se basa en estándares abiertos y en herramientas que periodistas e investigadores ya utilizan.

Por qué desaparecen las pruebas en línea

El contenido digital es frágil. Un análisis del Pew Research Center de 2024 halló que el 38 % de las páginas web que existían en 2013 ya no eran accesibles una década después, y que una cuarta parte de todas las páginas que existieron en algún momento entre 2013 y 2023 había desaparecido. Las redes sociales son especialmente volátiles: casi uno de cada cinco tuits de la muestra del estudio dejó de ser visible públicamente a los pocos meses de su publicación, y en el caso de los tuits escritos en turco o en árabe, la proporción superó el 40 % en tres meses.

Las plataformas también pueden eliminar material a gran escala. En su informe de 2020 “Video Unavailable”, Human Rights Watch documentó cómo las eliminaciones de contenido por parte de las empresas de redes sociales, cada vez más automatizadas, pueden borrar material que investigadores, académicos y periodistas habrían podido utilizar como prueba de delitos graves. El informe señalaba además que no está claro durante cuánto tiempo conservan las empresas el contenido eliminado.

El acceso también puede cambiar. Como ha señalado la Red Global de Periodismo de Investigación (GIJN) en una guía publicada originalmente por la BBC Academy, una publicación pública puede configurarse más tarde como “solo para amigos”, y si haces acusaciones basadas en algo que luego se borra, pasa a ser tu palabra contra la de quien lo publicó.

Por qué una captura de pantalla no basta

Una captura de pantalla es una primera reacción útil, pero por sí sola dice poco sobre el origen del contenido, el momento en que se capturó o si ha sido alterado. Investigadores del Starling Lab de Stanford, que trabajan con redacciones de investigación, han descrito una simple captura de pantalla como insuficiente como prueba legal o histórica y han estado desarrollando flujos de trabajo de archivo web autenticado.

La referencia internacional para este tipo de trabajo es el Protocolo de Berkeley sobre Investigaciones Digitales de Fuente Abierta, presentado en diciembre de 2020 por el Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley y la Oficina de Derechos Humanos de la ONU. Establece normas profesionales para identificar, recopilar, preservar, verificar y analizar información en línea, y está disponible en inglés, árabe, francés, español, mandarín y ruso. Su texto completo está publicado por la ONU. Dos ideas del Protocolo son útiles para cualquier redacción: demostrar que un elemento digital no ha cambiado desde que se recopiló y documentar la cadena de custodia, es decir, quién tuvo el material y qué se hizo con él.

El Protocolo se redactó para investigaciones de crímenes de guerra y derechos humanos, no para el periodismo cotidiano. La mayoría de los reportajes no requieren un procedimiento a nivel judicial, pero los mismos hábitos hacen que tus pruebas sean mucho más fáciles de defender.

Un flujo de trabajo práctico

1. Captura rápido y captura más de una vez

No dependas de un único método. Combina un enlace a un archivo público con una copia que tú controles.

  • Envía la página a un archivo público. Save Page Now, de Internet Archive, y Perma.cc te dan cada uno un enlace estable a una instantánea. Un tutorial del Centro de Métodos y Medios Digitales de la Universidad de Aarhus señala que una cuenta gratuita de Internet Archive desbloquea extras como una captura de pantalla y el guardado de los enlaces salientes, y que el servicio respeta retroactivamente las reglas de rastreo de los propietarios de los sitios, por lo que una página guardada puede dejar de estar disponible más tarde. Por ese motivo recomienda conservar también copias locales.
  • Graba en tu navegador el contenido dinámico y el que requiere iniciar sesión. Archivar redes sociales es imperfecto, y los Archivos de la Universidad de Columbia aconsejan que el método más fiable es capturar los feeds manualmente con la sesión iniciada. ArchiveWeb.page hace esto en navegadores basados en Chromium, mantiene todo en tu dispositivo y exporta archivos estándar WARC o WACZ.
  • Automatiza cuando haya volumen. El Auto Archiver de Bellingcat toma una lista de URL y archiva publicaciones, vídeos e imágenes, guardando con cada uno una captura de pantalla y metadatos. Nieman Lab informó de que había preservado más de 150 000 páginas y publicaciones y de que lo habían adoptado redacciones y ONG.
  • Comprueba el estado de las herramientas más antiguas. El servicio alojado Conifer, de Rhizome, durante mucho tiempo recomendado para capturar redes sociales, anunció que dejaría de aceptar nuevas capturas en junio de 2026. Sus desarrolladores de Webrecorder remiten a los usuarios a ArchiveWeb.page y a la plataforma Browsertrix. Los materiales de formación que aún mencionan Conifer están desactualizados.

2. Guarda una copia en un formato abierto y verificable

Prefiere los archivos WARC o WACZ a los archivos de imagen. El formato WACZ agrupa en un único archivo ZIP los datos web capturados, los índices, los metadatos y la información de verificación, y sus comprobaciones basadas en hash hacen que el archivo muestre cualquier manipulación. Los desarrolladores de Webrecorder han explicado en su foro de la comunidad que, como los datos archivados en un archivo WACZ están hasheados y firmados, eliminar o modificar cualquier parte invalida el hash.

3. Genera la huella digital del archivo y lleva un registro

Un hash criptográfico es una huella fija de un archivo; si cambia aunque sea un solo bit, el hash cambia. Genera un hash SHA-256 de cada archivo en cuanto lo guardes y almacénalo en tu registro. En macOS o Linux, ejecuta shasum -a 256 seguido del nombre del archivo; en Windows PowerShell, ejecuta Get-FileHash con el nombre del archivo y -Algorithm SHA256.

Para cada elemento, registra la URL original, el nombre de la cuenta o el usuario, la fecha y la hora en que lo capturaste (con zona horaria), la herramienta y el método que usaste, quién lo capturó y dónde se almacena el archivo. El Protocolo de Berkeley también recomienda conservar un original intacto y hacer el análisis sobre una copia de trabajo separada, un enfoque que el Digital Evidence Toolkit, de código abierto, describe al aplicar los criterios del Protocolo de autenticidad, cadena de custodia y copias de trabajo.

4. Captura el contexto, no solo la publicación

La guía de GIJN sugiere guardar no solo la página que necesitas, sino también las páginas que enlazan con ella y aquellas a las que ella enlaza y, cuando sea relevante, la información de registro del dominio y las páginas de las cuentas de redes sociales relacionadas. Las páginas de perfil, el número de seguidores, las marcas de tiempo, los comentarios y las respuestas pueden ser importantes más adelante, en especial si quieres demostrar cómo cambió el contenido con el tiempo.

5. Guárdalo de forma segura y protege a las personas

Conserva al menos dos copias en lugares distintos, una de ellas sin conexión o en un almacenamiento cifrado. GIJN también sugiere enviar una copia a tu equipo jurídico, ya que esto fecha el elemento en el sistema de correo electrónico. El Protocolo de Berkeley trata la seguridad como parte del método: establece medidas para proteger la seguridad digital, física y psicosocial de los investigadores y de los testigos, las víctimas y los primeros intervinientes, incluidos ciudadanos, activistas y periodistas, que documentan abusos. El material gráfico pasa factura, así que planifica descansos y apoyo, y piénsalo bien antes de hacer circular archivos que puedan identificar a una fuente o a una víctima.

Cómo elegir una herramienta

HerramientaIdeal paraLimitaciones a tener en cuenta
Wayback Machine – Save Page NowCaptura pública, rápida y gratuita de una sola página, con un enlace de archivo estable que puedes citar.Guarda una página a la vez y respeta el robots.txt, incluso de forma retroactiva. Las capturas son públicas por diseño.
Perma.ccEnlaces permanentes y citables de un servicio respaldado por bibliotecas; los archivos se pueden descargar como WARC.Solo páginas de acceso libre (sin muros de pago). Las cuentas individuales gratuitas tienen un límite, así que consulta las condiciones actuales.
ArchiveWeb.pageCaptura interactiva de redes sociales, páginas con sesión iniciada y contenido dinámico, almacenada en local; exporta WARC o WACZ.Solo en navegadores basados en Chromium. Manual y laborioso para cuentas completas, ya que los comentarios deben abrirse a mano.
Bellingcat Auto ArchiverArchivado por lotes de publicaciones, vídeos e imágenes a partir de una lista de URL, con capturas de pantalla y metadatos.Requiere configuración técnica (Docker o Python); en 2025 se anunció una interfaz más fácil de usar.

Límites y riesgos que conviene tener presentes

  • Los archivos públicos son públicos. Una instantánea guardada en la Wayback Machine puede verla cualquiera, incluidas las personas sobre las que estás informando. Para material sensible o previo a la publicación, captura primero en local y piénsalo bien antes de enviar nada a un servicio público. Este es un consejo editorial nuestro, no una regla de las fuentes citadas más arriba.
  • Preservar no es verificar. Una copia archivada muestra lo que estaba en línea en un momento dado; no demuestra que el contenido sea auténtico. El Protocolo de Berkeley trata la preservación y la verificación como fases separadas, y aun así necesitas corroborar lo que has capturado.
  • No todas las páginas se pueden capturar. Las plataformas pueden bloquear los rastreadores automáticos, y las guías bibliotecarias de la Wayback Machine advierten de que algunas funciones técnicas de una página pueden no capturarse. Prueba tu archivo abriéndolo y, si se ve mal, prueba con otro método.
  • Las normas legales y de privacidad varían según el país. Recopilar y almacenar datos personales puede plantear cuestiones de protección de datos. Consulta la orientación jurídica de tu redacción, especialmente si el material involucra a particulares.

Fuentes y lecturas adicionales

Las funciones de las herramientas, los límites de las cuentas y el estado de los servicios cambian con frecuencia. Consulta la documentación actual de cada herramienta antes de basarte en ella. Esta guía es información general para periodistas y no constituye asesoramiento jurídico.

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