Periodista rusa Maria Ponomarenko recibe una tercera condena de prisión en medio de la continua represión contra los medios independientes

La periodista rusa Maria Ponomarenko ha sido condenada a 22 meses adicionales de prisión, marcando la tercera sentencia en su contra desde su arresto en 2022. La decisión, emitida por un tribunal de la región rusa de Altái Krai, prolonga aún más el encarcelamiento de una de las primeras periodistas procesadas por informar de manera crítica sobre la invasión rusa de Ucrania.

Ponomarenko, corresponsal del medio independiente RusNews, fue declarada culpable de presuntamente utilizar violencia contra personal penitenciario. Esta nueva condena se suma a una pena de seis años de prisión impuesta en 2023 por difundir lo que las autoridades calificaron como “información falsa” sobre el ejército ruso, así como a una sentencia adicional dictada en 2025 por acusaciones similares relacionadas con funcionarios de prisiones.

La última resolución implica que la periodista permanecerá encarcelada al menos dos años y tres meses más. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, las autoridades rusas han recurrido cada vez más a leyes que criminalizan el periodismo independiente y las críticas a las operaciones militares, lo que ha derivado en la detención y el procesamiento de numerosos periodistas, activistas y miembros de la sociedad civil.

Durante las audiencias judiciales, Ponomarenko rechazó las acusaciones y afirmó que el caso se originó tras un incidente con una empleada penitenciaria a la que pidió que no la tocara. Según su testimonio, la situación se agravó cuando intentó alejarse, tras lo cual asegura que el personal de la prisión utilizó la fuerza contra ella.

La periodista también ha denunciado el deterioro de sus condiciones de detención, incluyendo su reclusión en una celda infestada de ratas, ruido constante y condiciones de vida deficientes que, según afirma, han afectado negativamente tanto a su salud física como mental. En audiencias anteriores, Ponomarenko reveló que había sufrido graves problemas psicológicos y que había intentado suicidarse en varias ocasiones mientras permanecía bajo custodia. Su abogado ha vinculado estos episodios a presuntos malos tratos y a medidas disciplinarias reiteradas impuestas por las autoridades penitenciarias.

En Free Press Alliance condenamos enérgicamente la continua persecución de Maria Ponomarenko y el uso de procesos penales repetidos para silenciar el periodismo independiente. La utilización de cargos ambiguos y nuevas acusaciones contra periodistas ya encarcelados genera serias preocupaciones sobre el respeto al debido proceso y el estado de la libertad de prensa en Rusia. Ningún periodista debería ser privado de libertad por informar sobre asuntos de interés público o por cuestionar las acciones de quienes ostentan el poder. Las autoridades rusas deben poner fin al uso del sistema judicial como herramienta de represión y garantizar el respeto de los derechos fundamentales de todos los periodistas detenidos.

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