El comentarista político y escritor egipcio Ahmed Douma ha sido condenado a un año de prisión en un caso que ha intensificado las preocupaciones sobre la criminalización de la libertad de expresión y la reducción del espacio para el debate público en el país.
Un tribunal de El Cairo declaró culpable a Douma de difundir “noticias falsas y rumores” a través de publicaciones en redes sociales y de un artículo publicado por el medio con sede en Londres The New Arab. En dicho artículo, Douma reflexionaba sobre su propia experiencia como ex preso político y analizaba el creciente uso del encarcelamiento como mecanismo de control por parte de gobiernos de la región y de otras partes del mundo.
La sentencia se produjo después de su arresto el 6 de abril de 2026, tras un prolongado interrogatorio en la sede de la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado de Egipto. Posteriormente, permaneció casi dos meses en prisión preventiva antes de ser condenado.
El fallo ha generado especial preocupación debido a que la Constitución egipcia prohíbe explícitamente las penas privativas de libertad por delitos relacionados con publicaciones. A pesar de ello, las autoridades continuaron con el proceso judicial, manteniendo una práctica que defensores de la libertad de prensa y de los derechos humanos consideran cada vez más utilizada para silenciar voces críticas.
Douma es un conocido comentarista político, poeta y escritor cuyos trabajos han sido publicados en diversos medios regionales, entre ellos The New Arab, Arabi21 y Sotour. Su más reciente encarcelamiento se produce después de haber pasado aproximadamente una década en prisión por actividades políticas antes de recibir un indulto presidencial en 2023.
Desde su liberación, Douma ha enfrentado presuntamente restricciones continuas, incluida una prohibición de viajar, dificultades para obtener documentos oficiales e interrogatorios reiterados relacionados con sus comentarios públicos y opiniones escritas.
Su caso refleja el del comentarista económico Abdel Khaleq Farouk, quien fue condenado a cinco años de prisión en 2025 por acusaciones similares relacionadas con su trabajo publicado. Observadores han señalado que estos procesos judiciales forman parte de un esfuerzo más amplio por suprimir las voces críticas mediante el uso del sistema legal.
Egipto sigue siendo uno de los países con mayor número de periodistas y comentaristas encarcelados en el mundo, con numerosos profesionales de los medios actualmente detenidos por cargos frecuentemente vinculados a sus reportajes, análisis o críticas públicas.
Free Press Alliance condena enérgicamente la sentencia contra Ahmed Douma y el uso continuado de procesos penales para castigar la expresión pacífica. Ningún periodista, comentarista o escritor debería enfrentarse a prisión por publicar opiniones, compartir experiencias personales o contribuir al debate público. El uso reiterado de acusaciones ambiguas como la difusión de “noticias falsas” para perseguir voces críticas socava las libertades fundamentales y restringe aún más el discurso independiente en Egipto. Las autoridades deben anular de inmediato la condena de Douma y poner fin a la persecución de quienes ejercen su derecho a la libertad de expresión.